El alisado de superficies da lugar a soluciones uniformes y lisas que mejoran la calidad de los componentes y reducen la fricción y el desgaste. Estas irregularidades suelen producirse durante el mecanizado mediante fresado, torneado, punzonado o corte por láser, y pueden afectar al funcionamiento y a la calidad estética de los componentes.
El proceso de alisado de superficies se utiliza en numerosos sectores industriales, especialmente en el mecanizado de metales, la Industria del automóvil, la fabricación de productos electrónicos y la Tecnología médica. Contribuye a optimizar la funcionalidad de los componentes, a mejorar los recubrimientos y a garantizar una calidad superficial elevada y constante.
- Menor fricción y menor desgaste
- Aspecto superficial uniforme y de alta calidad
- Mejores condiciones para los recubrimientos y los procesos posteriores


Alisado de superficies mediante el proceso de pulido por deslizamiento
Para obtener superficies uniformes y de alta calidad
El alisado de superficies no solo debe realizarse cuando las irregularidades derivadas del mecanizado previo resultan molestas, sino también cuando es necesario eliminar marcas de esmerilado o arañazos, o cuando quedan restos de la piel de fundición adheridos a las piezas.
Con el acabado en masa se puede conseguir prácticamente cualquier calidad de superficie deseada en piezas fabricadas con los más diversos materiales, como aluminio, latón, acero o acero inoxidable. Dado que el proceso es similar al desbarbado, durante el alisado también se desbarban y redondean los bordes. El acabado superficial viene determinado en gran medida por el tipo de máquina, su configuración y el material de las piezas.
Igualmente importantes son los abrasivos: los de alta abrasividad producen superficies más rugosas que los de baja abrasividad. La rugosidad también puede controlarse de forma específica mediante la elección de la geometría de los abrasivos.
En Walther Trowal adaptamos el proceso de alisado específicamente a la calidad de superficie que usted desee. Lo decisivo no es solo la máquina, sino la combinación del tipo de máquina, los parámetros de mecanizado, los abrasivos y los Compuestos. De este modo, es posible ajustar la rugosidad, el acabado de los bordes y el aspecto de la superficie en función de la pieza y de su función posterior.
Estaremos encantados de asesorarle personalmente sobre su caso concreto





















